Técnicas para modificar las pinturas Cameleón y mezclarlas con las tintas Candy
Hay varias formas de modificar un camaleón para obtener una variante de color, conservando ese efecto nacarado de cambio de color tan interesante.
Antes de explicar las diferentes opciones para utilizar un camaleón con el fin de crear nuevos colores, debemos aclarar que existen principalmente dos grandes familias de camaleones:
- Los camaleones de tipo clásico, que son partículas nacaradas semitransparentes. Al igual que todas las pinturas nacaradas, no son totalmente opacas; están compuestas por nácar recubierto de óxido de hierro, lo que crea la apariencia de un polvo de color que puede ser azul, rojo o cobrizo.
- Los camaleones de tipo transparente: están fabricados con nácares de aspecto blanquecino que, en realidad, son casi totalmente transparentes. Se trata de partículas planas de mica sintética recubiertas de una fina capa de óxido de titanio o de sílice. Esta capa deja pasar la luz y permite que se vea el color del fondo casi sin alteraciones.

La primera técnica consiste en modificar el color del fondo:
por lo general, hay que aplicar una pintura de camaleón sobre un fondo negro para revelar los colores originales del camaleón. Prueba, pues, a utilizar diferentes colores para la capa base del camaleón y podrás observar las variaciones obtenidas en comparación con la aplicación clásica. Los colores pueden ser oscuros o claros, y siempre deben ser colores sencillos y opacos. Los tonos de fondo pueden ser un rojo vivo, un azul marino, un amarillo, un gris o incluso un color más complejo.
El resultado será mucho más variado con camaleones transparentes, mientras que los opacos apenas revelarán ningún cambio.
Mezcla el Candy con un pigmento camaleón de Stardust Colors
Segunda técnica: añadir Candy
Los Candy son colorantes que dejan pasar la luz y la tiñen, a diferencia de los tintes pigmentarios opacos que bloquean la luz. Los Candy se pueden añadir
a los camaleones para filtrar la luz entrante y saliente y aportar un cambio leve o incluso radical al color cambiante del camaleón.
Hay que tener en cuenta que, cuanto más tinta Candy se añada, más se atenuará el cambio de color. Por lo tanto, la dosis de Candy debe ser bastante moderada.
La elección del Candy puede hacerse entre tonos cercanos al del camaleón para realzar el color y la intensidad, o bien entre tonos opuestos al del camaleón para crear efectos de profundidad y colores más complejos y sutiles.
La tercera técnica consiste en mezclarla con otros tipos de pintura:
es posible mezclar la pintura camaleónica con otras pinturas a base de partículas, como las pinturas nacaradas o holográficas, e incluso las pinturas de aluminio.

A continuación, aplico el tinte y lo dejo secar durante al menos 30 minutos.






